martes, 29 de enero de 2008

Plan de vida

Algo que suelen preguntarme: cómo o dónde me veo dentro de diez años.
¡No sé!
La verdad es que hace diez años no tenía la menor idea de dónde estaría diez años después, osease ahora, y si lo pienso un poco no recuerdo que me pasara por la cabeza algo similar a lo que estoy haciendo ahorita.
Así suelo responder (según mi humor), algo como: a) en un manicomio, muy feliz, b) con muchos hijitos, c) pintando y/o escribiendo en París/Londres/Florencia, d) lejos muy lejos de todos...
Me molesta la pregunta. No sé bien qué será de mí la próxima semana, ni siquiera mañana. Me molesta que además la pregunta surge cuando no están entendiendo qué es lo que estoy haciendo, qué es lo que me interesa.
En fin, aún así en los últimos días he tenido una especie de revelación y ha llegado a mi una imagen muy linda de lo que sería un buen
Plan de Vida
  1. Organizar una fiesta. Pretextos sobran.
  2. Invitar a todo el mundo, hacerle mucha propaganda y que todo sea bien nice.
  3. Olvidar invitar estratégicamente a alguien, de preferencia que sea alguien poderoso y que fácilmente se enoje.
  4. Asegurarme que ese alguien se entere de la fiesta y espere ilusionadamente su invitación, sin que llegue.
  5. Divertirme un rato en la fiesta.
  6. Esperar a que alguien llegue a la fiesta realmente enojado, mentando madres y pidiendo alguna explicación por la falta de invitación.
  7. Inventarme una excusa barata, algo asi como es que no tenía platos suficientes... con el propósito de hacerlo enojar más.
  8. No pedir disculpas para que alguien me eche alguna terrible maldición que me condene.
  9. Tener algún amigo piadoso que reduzca un poco la maldición.
  10. Caer en ella.
  11. Dormir plácidamente conservándome joven y bella por los próximos cien años. Al menos.
  12. No ser despertada a menos que un chico guapo, con dinero y poder llegue a mi vida. De no ser así, no cuenten conmigo.
  13. Y ya, ser feliz.

sábado, 26 de enero de 2008

:'(

sad
so sad
sad sad sad
very sad
.........saaad
sad enough to cry all night long
and fill full my room with tears
................salty tears
and in the morning
don’t wake up
but be found
..........................drown and dead

lunes, 14 de enero de 2008

de nuevo (de nuevo, de nuevo, de nuevo...)

Todo por recordar su nombre. De nuevo.
Todo por hablar de él. De nuevo.
Todo por preguntarme qué hubiera pasado. De nuevo.
Todo por mi terquedad de seguir pensando en lo mismo. De nuevo.
Entonces... de nuevo se queda dentro de mí,
Entonces... de nuevo me llueven pequeños recuerdos,
Entonces... de nuevo no entiendo nada,
Entonces... de nuevo tengo el mismo sueño.
De nuevo, de nuevo, de nuevo...

viernes, 11 de enero de 2008

... o algo así

Le sigo dando vueltas al asunto, pensando si en verdad vale la pena.
Y es que, ¿en realidad quiero escribir aquí?, ¿en realidad quiero escribir algo?
Entonces ella insiste, ella sigue diciendo que debo hacerlo, que si cedo y comienzo a guardarme todo lo que aveces pasa por mi cabeza entonces habré perdido y ya no habrá remedio. Pero que yo recuerde no estaba en ninguna batalla, no estaba pretendiendo nada... ¿o si?... y en todo caso, ¿tendría acaso que valer la pena?
Tal vez no puedo evitarlo, escribir es una especie de necesidad, de catarsis, de respiración complementaria... de todo aquello que tantos otros han dicho antes de mí. Escribir es necesario para mantenerme en esto que he escogido, para no volverme loca, para no caer en la cordura.
Escribir para no salvarme.
Aún así, ¿publicar?
Ella insiste. Ella quisiera leerme y parece que los correos ocasionales no son del todo suficientes. En realidad ella quiere meterse a mi cabeza y enterarse de lo que hay ahí dentro, como si eso fuese posible, escuchar todas las voces, leer de cosas que en realidad no existen, de aquello que normalmente me guardaría para mí o que nadie entendería.
No sé que resulte, pero quizá por la contradicción que implica es que lo hago.
O por el temor a salvarme.
O por ella.

1,2,3...

Primero hay que decidirse y buscar la cuenta de correo de gmail que alguna vez usamos para mandar un correo, si, sólo fue un correo y ahora no recordamos cómo iba. Entonces resulta más sencillo crear una nueva cuenta, quebrarse un poco la cabeza para pensar en un nombre que tenga que ver con esto y revisar que a nadie se le haya ocurrido primero... pensar en una clave, confirmar la clave, poner y quitar palomitas según las opciones y escribir las letritas que aparecen para constar que en realidad existimos. Una vez aceptados los términos tenemos nueva cuenta de correo: silvia.dada@gmail.com
Todo para abrir un blog nuevo. En realidad es simplemente un blog, bitácora electrónica o como se le quiera llamar; el primero que tenemos. Pero... ¿es lo que queremos?... En fin, lo hemos pensado durante varios días, así que no hay que hacer demasiado caso a todas esas preguntas que intentan hacernos pensar para qué demonios queremos un blog.
Mejor seguir con los siguientes pasos: entrar a la página, utilizar la nueva cuenta, registrar el nombre que queremos para esta bitácora, escoger una de esas plantillas prediseñadas y ya. No hay más.
Felicidades, ahora somos poseedores de un blog. Si, uno más. Uno más del montón.
Sólo eso.
Después de unos minutos de espera las cosas siguen igual, ningún ruido estrepitoso, ningún cambio climático... las cosas siguen exactamente igual.
Ahora solo queda ver qué demonios hacer con esto.