viernes, 11 de enero de 2008

1,2,3...

Primero hay que decidirse y buscar la cuenta de correo de gmail que alguna vez usamos para mandar un correo, si, sólo fue un correo y ahora no recordamos cómo iba. Entonces resulta más sencillo crear una nueva cuenta, quebrarse un poco la cabeza para pensar en un nombre que tenga que ver con esto y revisar que a nadie se le haya ocurrido primero... pensar en una clave, confirmar la clave, poner y quitar palomitas según las opciones y escribir las letritas que aparecen para constar que en realidad existimos. Una vez aceptados los términos tenemos nueva cuenta de correo: silvia.dada@gmail.com
Todo para abrir un blog nuevo. En realidad es simplemente un blog, bitácora electrónica o como se le quiera llamar; el primero que tenemos. Pero... ¿es lo que queremos?... En fin, lo hemos pensado durante varios días, así que no hay que hacer demasiado caso a todas esas preguntas que intentan hacernos pensar para qué demonios queremos un blog.
Mejor seguir con los siguientes pasos: entrar a la página, utilizar la nueva cuenta, registrar el nombre que queremos para esta bitácora, escoger una de esas plantillas prediseñadas y ya. No hay más.
Felicidades, ahora somos poseedores de un blog. Si, uno más. Uno más del montón.
Sólo eso.
Después de unos minutos de espera las cosas siguen igual, ningún ruido estrepitoso, ningún cambio climático... las cosas siguen exactamente igual.
Ahora solo queda ver qué demonios hacer con esto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Solamente diré que no es uno más del montón!!!!! Es uno más que con el tiempo será el número uno del montón!!!!!! jajajajaja