miércoles, 20 de febrero de 2008

Unas cuantas horas del sábado

Me imagino que es de preocuparse cuando estoy en un bar y las cosas no van bien y entonces llego a la conclusión de que mi vida es en realidad una caricatura de Don Hertzfeldt.
Pero es que... o el nivel de incoherencia es demasiado, o al momento de intentar tener conversación no logramos nada, o bien lo único que se antoja es tomar las dagas que adornan la pared y clavarlas en los ojos de los demás, sentirse la Reina de Francia y esperar a que lleguen robots a atacar y destruir.
En vez de eso hay una pipa verde que podría llevarnos a la tercera dimensión y encontrar la misma cara de dios, o de dadá pal caso.
Así me olvido un poco. De mi, de todo.
..........
O bien, en realidad sucede que yo no estoy de muy buen humor y mi adicción por las caricaturas de Hertzfeldt se está volviendo un poco enfermiza.
Damn the illusion of movement!!

1 comentario:

AdiElisa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.